Con un grupo de actores japoneses Lau explora no sólo los problemas maritales, sino cómo las diferencias étnicas y culturales pueden aparejar conflictos en personas que se aman.Ho To (Gordon Liu) es inducido a casarse con una joven japonesa que nunca ha visto en su vida. Si bien es un matrimonio arreglado con el fin de mejorar las relaciones económicas entre las familias, los dos jóvenes se gustan.
Ya instaurados como esposos en la casa de Ho To, se empiezan a suscitar los problemas cuando ella comienza a
realizar sus prácticas marciales niponas frente a las narices de su marido.
Con una actitud un poco arrogante, Ho To advierte que los movimientos de
Karate no son propios de una mujer y opina que debería practicar estilos chinos, que se adaptan más a la gracia de una dama. Las discusiones y las
demostraciones aumentan día a día y el conflicto estalla cuando la
esposa desplaza las armas del salón de
prácticas de Ho To para instalar sus
armas japonesas. Después de un pequeño duelo y una pelea marital, la esposa regresa a Japón, donde recibe una carta de Ho To que es mal interpretada y tomada como un desafío a las escuelas japonesas. La reacción no tarda en llegar y en la casa de Ho To aparece un grupo de expertos luchadores japoneses
dirigidos por un peligroso ninja (Kurata). La esposa acompaña al grupo, asustada porque el conflicto puede terminar en un derramamiento de sangre.
Los desafíos comienzan y Ho To debe confrontar los estilos chinos contra los sistemas relativos japoneses: Espada vs. Katana, San Chien Kun vs. Nunchaku, Cuchillos mariposa vs. Sai, Borracho vs. Karate y Lanza China vs. Pica Japonesa.
La incomprensión de los códigos entre los extranjeros lleva a más problemas, Ho To no quiere que la violencia siga creciendo, pero lograr una conciliación es una tarea casi imposible.
Si bien Lau muestra a los chinos victoriosos en todos sus enfrentamientos, la actitud de Ho To es mediadora y la película en general tiene una tendencia progresista hacia las relaciones entre los dos países. No hay una sola gota de sangre y nadie resulta ni ligeramente herido, convirtiéndola así en una rareza del cine de este género.
Gordon Liu se sale de sus típicos papeles de serio monje calvo y pasa a un terreno de risas y sonrisas, interpretando un Ho To con abundante pelo y sumamente encantador, bromista y pícaro con su esposa.
Imagen no publicada en san ti, extraida de Kungfucinema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario